viernes, 30 de abril de 2010
martes, 13 de abril de 2010
De cinceles impiadosos y plumas inconscientes.
Y venimos tersos como el terciopelo,
A salvo del prejuicio,
limpios , sin reflejo,
Pero la maldición desde adentro, ya crepita
y nos perdemos buscando consuelo;
Sin atrevernos a reparar
para atravesar las mentiras del espejo,
nos quedamos estancados en las ranuras del busto añejo.
Al mármol inocente como cría de venado
le han lacerado, deformado, corroído
la maldición del ser
humano
le han demacrado, le han perfilado,
el cruel trastabillar de la indolencia en cada paso
ni mirar atrás, ni mas allá
contentos habremos de estar
con la mentira sobre el pulido cristal
y es que…sin importar cuánto duela,
en medio de nuestra miseria, terminamos olvidando
y en medio de la ignorancia necia
nos hacemos sordos al desgarro
del inmaculado inocente,
del papiro blanco
renunciamos a la tinta y nos dedicamos al desencanto,
olvidamos alzar vuelo y simplemente a nuestro chiquito, lo horfanamos.
jueves, 8 de abril de 2010
ciudad insomne
a veces.
A veces veo el cielo y me lamento,
Porque no te veo, a veces.
Pero siempre y cada vez,
El granito erigido, me ahoga,
Me ahoga la vista,
Me obstruye el sueño insomne
Y me percibo perdido
Tan corriente, tan bastardo,
Al negar tus brazos, al negar
El abrazo de tu recuerdo
Que sucio me revuelco,
Y camino fumándome
El polvo tras la noche
El polvo tras la lluvia,
Frita en el asfalto.
sábado, 27 de marzo de 2010
Si ni todas las joyas de la corona francesa alcanzaron para restaurar los ánimos como para fundar una nueva patria, un hombre nuevo, un cosmos sano
...
el amor sencillamente esta sellado y bien celado por mil demonios… mil demonios que sencillamente no puedo destruir, mil demonios que son más que yo, mil demonios entre los que me encuentro yo, opacado por mis propias llamas; un mojigato suicida envuelto en llamas irascibles, irracionales, insensibles… las llamas de la humana condición.
Adiós querido sueño, adiós… ojala con tanta cruel y dolorosa facilidad pudiera decirle lo mismo al resto de mi andar… que se apiade de mi la parca y no me pida un solo paso mas y que así, el siguiente, no sea el que ha de hacer enterrar en mis entrañas, el pecaminoso puñal…
amor... ELEISON!...kyrie, Eleison!
martes, 23 de marzo de 2010
siete noches para lamentar.
No fue una sino siete, las soledades que llegaron a reemplazar tus ojos en la vigilia de mis noches
No es una sino mil, las agujas las que atraviesan los lóbulos de mi razón y la destejen cada noche, desnudándome al desvarío, a la noche amarga de la perdición del ser mismo, a la orfandad de toda ilusión, al abandono de toda identidad.
Y el silencio no me alcanza para decir lo que reducen mis palabras y la realidad se me hizo corta para no solo dar las gracias, sino siempre para pedir disculpas. Rehúye despavorido el perdón ante tu dolor, y no ante mi miseria, es ante el miedo de tu soledad irreparable, el miedo a que toda esta agonía sea en vano y no haya servido de nada, no te haya servido a ti, el que me pulsa cada noche para permanecer con los ojos cruelmente abiertos como esperando la llegada de tu mirada, con mis brazos dispuestos, con mi pecho desnudo, como esperando que vuelvas arder en mi mas profundo pecho, a reposar en mi, eterno sueño… hada del Nunca, Jamás!
lunes, 22 de marzo de 2010
No de mucho cuenta extrañar,
pero es lo que más vale,
en este momento, para estar.
La vida me es ajena, pero no por completo.
Extrañar a una sonrisa, al sentir unas alas cerca
No significa ni perder la vida, ni que la tienes de vuelta.
La agonía siempre vivirá entre las noches
Entre las sombras, entre los escombros de tantas melodías
En medio de tantas elegías
a las flores, de bosques enteros, marchitas.
No se pueden recuperar en la soledad, ni en las palabras ahogadas,
una mirada encendida de sueños ni una caricia entre lágrimas perdida….
Ahora…
Saborea conmigo este néctar purpura de la pasión apagada,
de la melancolía agotada,
saborea conmigo esta amarga hora, que resarce los dulzores
de mis historias abandonadas.
Oh pequeño, es que ahora ya no cantas?
Bah… que podría hacer una boca muda cuando no
se recuerda ni como se desangraban las cartas.
Ya pequeño, ándate a dormir,
ya pequeño, déjate dormir…
pero ten cuidado con los sueños…
con ellos, mucho, mucho cuidado.
mira, mira ese dragón, quiere volar. Mira! mira esa serpiente, tiene sus fauces bien abiertas!, ese camino, ese duende como salta! mírala a ella... esta lejos... pero llora! ... corre!
NUESTRO RÉQUIEM. ( LETANÍAS DE UN SUEÑO ROTO POR INSUFICIENCIA… )
La noche que anunciaron los arpistas clandestinos se alejó de las esperanzas y nuestro bosque quedo huérfano y sus sueños marchitos.
Las historias que germinaban de mi austero armisticio, para calmar tus penas y elevar mi espíritu se apagaron mudas, frugales entre el abandono y el olvido.
Cada ilusión y cada romanza ya fueron ignoradas en pro de tu placidez y abolengo. Cada pasión ha sido cruelmente ahogada entre el tiempo y el desespero.
Los cervatillos yacen cojos y no saltan por la nieve, los lobos se enferman, las flores se marchitan y ya no crecen y endúlcensen, el aire se estanca y se vuelve parco su murmullo; las estrellas al valle no bajan, se guardan juiciosas su luz y su arrullo.
Si el hada se olvida y se marcha sonriendo, el cuentero puede morir tranquilo entre mordazas y mentiras o nuevos anhelos.
El hada se ha reencontrado con su valle viejo, entonces ya mas no necesita de aquellos lamentos hirientes de viento nuevo; ni el invierno, ni las hojas cayendo, ni los primaverales aromas ardiendo; irán a estorbar a su maldito infierno veraniego.
Allí tú te regodeas entre esa gloria de nuevos y viejos sueños, desde acá mi llanto no se oye y sonrío con el abrigo de los armiños y en mi bosque perpetuo, viéndote sosegada en susurros y ajenos cuentos.
En la campiña y el cabaré, el ermitaño y el bohemio, encontrarán abrigo de aquél agudo y subterfugo desconsuelo y podrán mantenerse respirando tranquilos y bebiendo un poco de ajenjo, porque te saben sonriente en manos del opio en la firmeza de su suelo.
domingo, 28 de febrero de 2010
...y por los sueños y por...
Gracias por los ruidos y el silencio
Gracias por los hechizos y por las caricias también
Gracias por haber venido y por irte
Gracias también por simplemente ser quien eres
Por haber sido todo, por irte a ser tu.
Ojala que supieras jugarle una buena pasada al mundo
negando de una vez la brumosa constitución de las mentiras.
Imploro mudo, como me encuentro por que alcancen tus ojos a brillar lo suficiente
para limpiarte a ti tanto como lo hacen por mí.
Quiero que vengas a mí, que llores, te laves… y sonrías otra vez.
Quiero q vengas a mí y no me hagas dudar
más con visiones terribles de mundana humanidad.
Quiero que nades entre las nubes y pintes nuestro cielo de azul,
que el rojo que muchos libros nos enseñaron a rasgar,
se disuelva tanto en el azul que ya no nos haga desangrar mas;
que cada respiro, con humo o sin el, nos mantenga serenos, tranquilos, altivos, perdidos, introspectivos… y tiernamente juntos.
miércoles, 24 de febrero de 2010
plomo con sabor a pan.
El cielo estaba gris, se había puesto así hacía mucho tiempo, desde que nos mudamos al nuevo vecindario. Mamá y papá se habían ido a trabajar lejos para poder conseguirnos un lugar mejor, eso me decía siempre mi hermano Joshua cuando le preguntaba por ellos, que estaban trabajando muy duro y todavía no podían volver o nos quedaríamos siempre en ese lugar tan frío. Los días olían a polvo, a hollín y a sudor frío cuando nevaba y las noches olían como a sangre y no eran azules ni tenían estrellas, el cielo siempre estaba lleno de nubes grises y los huecos que éstas dejaban eran negros como las puntas de los lápices.
Todos los días me levantaba y la panza me dolía casi tanto como la cabeza. A veces Joshua me traía un pedazo de maná y el dolor se esfumaba un rato; no sé de donde lo sacaba, pero él me decía que venía desde arriba, que ese pan era una bendición que nos enviaba Hashem. Yo creo que tenía un jardín secreto que no me quería mostrar por que las cosechas eran muy pobres así que, para que no se avergonzara, no le preguntaba más al respecto y me dedicaba a sonreír y comer.
Extrañaba la comida de casa, pero el maná de Joshua sabía cada vez mejor y la sensación de sentir la panza calientita era también más que reconfortante. Lo que si no volví a hacer fue a bañarme, y aunque al principio me sentía incomodo, cuando Joshua me dijo que con ese frío no había por qué hacerlo, que no había caso y que no había chicas bonitas para impresionar oliendo a incienso, me olvide del asunto… aun así seguía extrañando a papá y mamá.
Las cosas estaban así, y los días grises y fríos parecían cada vez más tristes; la gente se ponía más y más flaca y caminaba como dando tumbos. Supongo que era el cambio de ambiente, que ellos también extrañaban sus casas y por ello ya no querían ni caminar, como me pasaba a mi que había comenzado a perder las ganas, sin saber por qué, de saltar y hacer cosas ruidosas.
Los únicos momentos en que tenía ganas de reír como antes, de hacer ruido y salir corriendo era cuando me sentaba con mi hermano y él me contaba historias del rey David y su gloria, pero él no me dejaba parar, me miraba preocupado y me cogía fuerte la mano, yo me sentaba y seguía escuchando; de todas formas me encantaban sus historias y eran mi único divertimento... lo fueron hasta que un día llegaron al cuarto esos hombres que hablaban fuerte, esos que rondaban por el vecindario con pasos pesados, que te miraban como uno mira a las plagas del jardín y que torcían la boca como perros. Y es que de hecho así hablaban, como ladrando; y empezaron con su brusco concierto, danzando como si estuvieran pegados de las articulaciones, como si quisieran estallar y la rabia no los dejaba, y a ladrar y ladrar, ladrar.
luego comenzaron a estrujar hasta que llegaron donde estaba con mi hermano, que a poco acababa de llegar; señalaron el piso de tierra y mi hermano mirándolos comenzó a temblar, a temblar como si tuviera mucho frío… el cielo estaba gris si,pensé yo, pero no nevaba… ¡no hacia tanto frío como para que temblara así!
Preocupado lo tomé de su mano temblorosa y noté que en verdad, él, estaba más frio que la nieve, más frío y punzante que el metal mandado a helar y temblaba tan frenéticamente que cuando se volteo para decirme que solo lo necesitaban para un trabajo, las lagrimas resbalando por sus mejillas desde sus oscuros ojos, parecían bailar de un lado a otro.
Pocas veces había visto sus ojos tan brillantes; desde que nos mudamos a ese mal vecindario esa era la primera vez que los veía brillar así. Pero no se veían felices… si solo lo necesitaban para un trabajo aquellos hombres tan elegantes… ¿por qué había tanto miedo en sus ojos?¿por qué?... si de seguro ellos tenían mejores lugares y si lograba hablarles, nos podrían dejar visitarlos de vez en cuando y descansar de las camas duras y el frio de las paredes deshechas dentro de sus casas que de seguro eran mejores, entonces ¿por qué?...
Lo jalaron con violencia y yo me tropecé, soltando su mano solo al caer al suelo. Por dentro quería desprender la mano para parar la caída pero, de un poco más hondo en el pecho, había algo que me decía que no podía, que era más importante sostenerlo y no dejarlo ir, que yo también debía tener miedo… tenía la sensación de que algo no estaba bien; En ese momento me pregunté si sería eso lo que él sentía cuando no nos íbamos a jugar y nos quedábamos en el cuarto contando historias...
Ahí fue cuando se lo llevaron a tumbos y, a pesar de su promesa, no volvió. No me trajo ni mas maná, ni ninguna otra comida de donde los ladradores, ni vino a invitarme a nada… yo estuve lleno de rabia hasta que un día uno de los compañeros del cuarto, un anciano de astillas por huesos y piel como de pasa blanca, se me acercó y me dijo que no llorara, que mi hermano me había mandado un mensaje. Me mandaba a decir que estaba haciendo maná para ellos y que les había gustado tanto que no le daban descanso y por ello no había vuelto para saludar, pero que él me dejaría un poco afuera, en las casas de cemento del norte, en los patios de atrás, donde apilaban esas cosas los ladradores. Como el viejo me dijo que ellos eran muy quisquillosos y que si se enteraban le darían un buen escarmiento a mi hermano, me fui muy cauteloso y me escurrí hasta los patios pensando: ¡que egoístas esos ladradores, de seguro ellos tienen un montón y no lo quieren compartir con nosotros...¡ni siquiera dejar que mi hermano me comparta uno, solo uno, solo a mí! Para el dolor de panza y aligerar la cabeza...
Atravesé el campo y me di cuenta de que no sentía mi cuerpo, que temblaba con los pasos y que el dolor de cabeza y de estomago eran tan fuertes ambos, que no podía saber cual me pesaba más. Al llegar a las casas de cemento me sorprendió ver que eran tan pequeñas y tan pocas ¿Cómo podían tantos ladradores vivir en esas pequeñeces?
Me escabullí hasta la casa que estaba más al norte y me pegué a la pared de cemento -¡estaba helada!- Me asomé a la parte trasera y en efecto, allí estaba: una pila de maná sobre un mantel grandote y blanco. Me acerqué y tomé uno y lo guardé en el bolsillo para el anciano, para pagar su mensaje, luego tomé otro para mí.
No quería esperar a llegar casa, quería ver que tan bueno se había vuelto mi hermano con esos panes así que cerré los ojos y probé mi trozo de mana, Oí gritos, pero me pudo más el sabor en la boca, un sabor cálido que se sentía tierno como mamá, vigorizante como papá; que se sentía tan calentito como los brazos y las historias de Joshua… el pan pasó por mi garganta e hizo un estruendo tremendo al caer a mi barriga; me sentí mareado y me di cuenta de que la panza me ardía -nunca, enserio nunca, pensé que pudiera caer tan pero tan caliente! Sentí como comenzaban a flaquearme las piernas y luego fué como ser succionado desde el estomago. La luz opaca que se colaba por mis parpados cerrados, cuan malas cortinas rosadas, se convirtió toda en oscuridad, completa oscuridad…
Al abrir los ojos, papá y mamá habían vuelto, y Joshua estaba con ellos. Vestían atuendos despampanantes que reconocí como los que usaban los ángeles de las historias de Joshua y, llenos de alegría, me recibieron con un gran abrazo. Se que parecerá un poco loco pero, al parecer, el maná que mi hermano me había dejado era mágico y me había llevado con ellos, con mi estomago como túnel.
Los cuatro llorábamos de felicidad y sentía un paz y una dicha inmensas… aunque, luego preocupado, me zafé y le dije a Joshua - ¡el viejo! ¡tengo que darle su maná! - Salí corriendo dándoles la espalda y traté de buscar mi bolsillo, pero no tenía. Estaba vestido igual que ellos… rompí a llorar.
- ¿Qué te pasa? – pregunto mamá. Papá me miraba con ternura desde arriba.
- He perdido el pan del viejo, y si no fuera por él, no los hubiera encontrado – les respondí cortando las palabras con el llanto pero todos se miraron y me sonrieron.
- No te preocupes -comenzó a decir papá- de seguro...
- ¡Mira!- gritó Joshua interrumpiendole– no tenías nada de que preocuparte. Ahí viene.
Al voltear mi cabeza, vi come el viejo y todos los demás compañeros de cuarto y vecinos del mal vecindario venían sonriendo, vestidos con las mismas túnicas que nosotros llevabamos y todos, sin excepción, llevaban en sus manos grandes y esponjosos trozos de maná.
viernes, 19 de febrero de 2010
Esta vez no puedo sonreir, no puedo sonreírte.
Esta vez no puedo mirar, no puedo admirarte.
Esta noche solo me queda llorar, llorarte en silencio,
llorarte seco y ahogarme;
Porque en este ocaso gris, porque en esta hemorragia de sentimientos,
Esta vez, no puedo vivir, no puedo amarte…
no puedo morir... no puedo soñarte.

jueves, 18 de febrero de 2010
Yo quiero!
Quiero hacer una pequeña pataleta y exigirle al mundo explicaciones.
Quiero que mi corazón deje de latir tan fuerte y hacer tanto ruido,
que calmadamente se digne a explicar.
Quiero que se vayan las dudas y quiero que estés entre mis brazos,
quiero ver en ti los sueños de mi reino desahuciado.
Quiero y quiero cosas, pero no se como conseguirlas,
no se como porque no quiero mentiras y no conozco la verdad,
porque te veo y no se que ver… quiero amarte
quiero besarte tranquilo y sentir tus labios solo en los míos.
sentir la respiración de tu pecho mientras se deposita en mi,
sentirme depositado en tu caliz sereno apostándole juntos al inconquistable porvenir;
sentirnos nuestros y egoístamente solo nuestros
mientras te reconozco con certeza y te acaricio con un poema rebelde y triste.
Quiero y siempre quiero poder encontrarte y encontrarme ahí,
en mi pecho y en tus brazos, y ver más de lo que nunca he visto,
de lo que siempre vi desde la nada…
desde la imponente y desafiante nada.
Quiero, quiero y siempre quiero acabar con el mundo y simplemente dormir.
quisiera que pudieras alcanzarme y abrazarme de frío y compañía
para endulzar la soledad y hacer el hielo tibio como tu piel,
las dudas sueños claros y todos germinando adentro de tu ser,
aferrarme a tu mano y no quererme soltar,
perdermele a los miedos y escaparle a lamortal imposibilidad
y bajarte la luna hasta tus pies de la única forma que ella lo permitiría:
subiéndote sobre su vientre gélido que vio nacer tantos versos y brilló de resplandor, de plata
para hacer caturrear a las lagrimas con visos de plata, Con visos de esperanza
Quiero, quiero poder recibirte y quedarme en ti…
hacerme parte de ti.
quiero poderme ver ahí, justo ahí,
justo así…
totalmente distinto.
Quisiera, quisiera que tú contaras mas historias, mejores historias, historias que hozaran, suplantar mis ojos… quisiera
lunes, 1 de febrero de 2010
del ultimo día del primer mes.
Sale el sol y yo voy esconderme al habitual lecho.
Aún no se esconde y me levanto para encontrarme deshecho,
el sol me pega en la piel y en el ánimo maltrecho
sin yo saber los milagros que me esperan al recorrer el próximo trecho.
Anda el escarabajo de acero y recibe el infantil desespero
que solo encuentra sosiego en los juguetones palmoteos
sobre su corcel de plástico y sueños
se imagina rampante entre la velocidad y el desenfreno
y se aleja de mi vista sin saber lo que dentro de mí ha hecho.
Mientras el sol baja y se acuesta en las montañas,
yo descubro la paz de un santuario perpetuo,
en las esperanzas de la madre y sus hijos desatentos.
Van saltando mis ojos entre los infantes y sus corrreteos,
entre las madres y sus bien intencionados esmeros,
entre los árboles y su despampanante floreo.
Salgo de vuelta al mundo gris y enfermo
mientras me encuentro con la sabiduría y el sin afán de un despreciado viejo.
Recibo con paciencia las palabras y no doy lo que esperaba
y a cambio de las meras intenciones recibo las más grandiosa enseñanza.
El misterio eterno, ha sido resumido en un complejo término
Fidelidad, dice que es el amor, el viejo
Y yo, simplemente, sin querer preguntar más, me marcho y le agradezco
Y me voy, a presenciar asombrado, como la fidelidad de una madre
resiste los embates del mundo y su perverso e infecto viento.
Viene la noche y me trae su helado viento,
entra por mi ventana y se cola entre mis, de sonámbulo, sueños,
se desbordan las palabras y un par de lagrimas en los miedos, las esperanzas y los recuerdos
pero aún asi, al caer dormido casi de nuevo con la salida del radiante Inti,
duermo tranquilo al ver sonreír la esperanza de un desvelado misterio.
(por si quieren saber de donde salio... http://blogs.myspace.com/index.cfm?fuseaction=blog.ListAll
miércoles, 27 de enero de 2010

Cuanto me gustaría estar descansando el huracán de mi cabeza maltrecha entre tus tiernas manos,
Cuanto bien me haría hoy embriagarme silencioso con el rubio aroma de primavera en tus cabellos.
En verdad, Cuanto no extraño ver tu rostro descansando en mi pecho y así, quizá, podría deshacerme del tiempo para rendirse como idiota…
miércoles, 6 de enero de 2010
martes, 22 de diciembre de 2009
domingo, 29 de noviembre de 2009

miércoles, 18 de noviembre de 2009
El spleen del gimnasio. (ejercicio)

que tan torpe artesano, y tan distraído celador,
deja abandonada a la inclemencia
del mundo, La frágil burbuja de cristal que ¨crea¨,
en la que huye, con la que sueña.
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con el pasar de los días, del cinismo desfilando ante tus ojos
te ahogas con el estupor de tus propias excusas.
Y si ese día, tan antes del ahora, perfilaste altas expectativas; ya hoy,
con el pasar de los días y de tu propia inconciencia desfilando ante tus ojos,
te pierdes en el tedio de encontrarte tan ajeno.
Justo así es que, en el hoy de después de ese engañoso perfil de mañana,
Se encuentra uno tirado entre las lustrosas ruinas de un olifante dormido,
de una quimera encabritada, de un sueño diluido en nuestro tiempo.
martes, 3 de noviembre de 2009
Pequeño botón, rosa sin espinas; más mordaz que el veneno y la traición.
Soñaste una noche con un día mas claro, soñaste al despertar con una noche más fresca
Pero reventó tu vientre e infértil te esparciste por el mundo
y te convertiste para muchos en elaborada y sombría desazón.
Cuántas veces le temiste al olvido?
Cuántas noches recorriste apresurado los libros en búsqueda de una respuesta que superara tu tiempo?
Cuánto tiempo fuiste capaz de ver una muerte extendida a los tiernos brazos de alguien mas, de una estirpe mas?
Cuántas veces te aferraste de versos y canciones, de sueños y razones para deshacerte del miedo, de lo impasible del sin-recuerdo?
Y hoy, aun esperas y aun respiras, aun escribes.
Tienes las manos arrugadas en senil juventud,
el corazón vacío en caminos gastados,
el corazón perdido en el mundo del barro.
No te tienes!
Citas de cristo, palabras de Reuel y hasta el discurso de Freud se pregona en aulas y pasillos llenos de oquedad. Pero mis versos, mis frases sueltas… ¿qué son? Llegan a esos oídos, a esos ojos y se mueren con los días, ¡yo mismo muero al llegar el día!
Amor, amor… no me mientas mas que no te quiero!
Amor, amor;¿ porqué no me dejas tranquilo y dejas otra bandera, otra inquietud tremolar?
Tantas tempestades que hay aquí y tu vienes a agitarme en dudas, a rezagar mi pobre paz….
OH Soledad, mi vieja amiga, mi siempre fiel y callada amiga ¿qué tienes ahora para decirme? ¿Algún consejo quizá, desde los salones de libros viejos, desde los colores y los juegos con castillos?
Y tú, maldito entendimiento, siempre tan pesado, amordazado y ciego, dime si es que rompes el terso velo, como salir de este pútrido agujero… crezco, crezco, crezco!
ah, Vampiros desilusionados se emborrachan en sus elegantes salones.
Ángeles lloran, ¿quién los ha hecho llorar?... miserable!...
Doncella… ¿duermes?... no, ¡no duermas… corre, huye de mi! huye antes de que te desgarre. Que pesado, que dañino y desesperado es mi agarre.
Y tú niño… ¿Qué miras? No, no debe gustarte y no debes reír… si, así es, debes llorar, y ahora iras a tu cuna y dormirás, dormirás para siempre; tendrás un sueño rojo, rojo al principio, y las sombras te arrullaran y vendrá por ti, sí, vendrá por ti el olvido. Tomaras mi mano y yo tratare de soltarla, te dejare escondido entre letras, entre líneas torcidas. Espero que en verdad de mi te desprendas y no llores tras mi partida, porque habrás de consolar luego a los otos niños dormidos, a los otros niños insultados y adoloridos. Quédate por favor, por mi y para ellos… para ella ¿si?... Gracias. Ahora, a dormir!.
martes, 20 de octubre de 2009
Destino mortuorio.
Para añorarte Buenos aires, no hace falta dormir sobre tu otoño, entre los perfumes de tus flores.
Para extrañarte Buenos aires, no tiene uno que pisar la piedra fría, el invierno de tus calles, de tus parques.
Ni para desearte hay que haber llorado sobre un hombro gaucho ni haberse perdido entre las faldas de tus mujeres.
Para soñarte y escribirte, no tuve que recorrer admirado el recinto de tus muertos, ni haberme inspirado recostado en el blanco mármol de sus últimos y estéticos enseres.
Para amarte Buenos aires solo tuve que soñarte deslizando por el diapasón marrón, oírte escurriendo por las cuerdas de ese piano y aspirar del polvo añejo y acongojante de su viejo bandoneón…
Para amar a Buenos aires solo me hizo falta morirme arropado por la arena de esa garganta ronca, por la melodía de su tango; de mi tango tan ajeno, tan hermoso!...
domingo, 11 de octubre de 2009
Y cuantas veces mas me envenenara la misma cuestión hasta dejar de respirar?
Y cuantas veces me azarara la noción de adivinar qué es, de qué se trata todo este errar y errar?
Miro los recuerdos oscuros entre danzas y sombras,
entre espezura y desesperadas maromas
sonrisas y caricias, palabras y lagrimas bien escurridas
¿será la frustración de no afilar la pluma y con tanta elegancia rasgar?
¿o será ver en el papel de otro lo suficiente para acabar con la mudez?
¿será saberse tan humano como para que solo el miedo te haga actuar?
¿será el ver tus silencios?¿ será ver el bullicio que encierra cada uno de ellos?
¿o sera el de cada uno de mis discursos y desenfrenos tan escuetos?
¿será ver mi luna rasguñando tu vida, desangrando tu paz?
¿o será su sol alumbrando sobre un porvenir mas tranquilo?
… será el verme sentado esperando sobre una lapida, sobre mi propio cadáver infértil, sobre mis sueños agotados y mi memoria caída, piedra tras piedra, ante la clemente calma que viene con los años…
Ah! Alabado sea le olvido!
¡maldita la bendición que me mantiene vivo,
que mantiene tan bien afilados mis colmillos!…
o será la luz en tus ojos que se aleja con la llama desgastadota de mi asfixiado pecho, de mis desurdidos sueños?
¿Quién tiene la respuesta?¿ la tienes tú, hermana mía, amada mía?... vida mía?... noche mía?.... ¿a dónde has sido soledad… ¡A dónde, a dónde te has llevado mi muerte?!...
…¿¿??...
Claro, claro, los grillos y los vientos… ya escucho su nana; y mañana dejare de escuchar una vez mis propias palabras… y no rasgara mi pluma… y no habrá otra luna para ese mañana… .
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Marchando solo, compartiendo su compañia.
Me quede sentado, mirando hacia el pálido cielo, mirando el reverso de la palma de mi mano extendida; esperando impaciente la necesaria compañía de esa vieja amiga y compañera que tanto he extrañado.
pero ella se niega a volver mientras la sigan odiando, mientras yo siga plantado entre la inconsciente resistencia colectiva a su dulce compañía… amiga Soledad, quiero ir tras de vos, recorrer en tu compañía los viejos caminos de la nostalgia perdida y encontrar las nuevas fantasías de los sueños obviados por el crudo presente y su imperante tedio y rutina!
Sigo con mi mano estirada, esperando que la tomes, el cielo me trae los recuerdos del ayer pero se detiene, se queda egoístamente con ellos… hace justicia, me exige que me levante y luche por ellos; es un camino diferente, espinado y glorioso; mi piel esta lisa y mi sangre estancada en su cíclico recorrido, quiere brotar, abandonar el vicio y llevarse fuera mi alma con ella; pero la libertad ha sido vedada por el deber. Paciencia, angustiosa es la espera a la que me he de someter.
Se queda atrás el niño, se van delante los sueños y yo sigo parado en la mitad sin poderme liberarme de esta maldita rutina…
Me levanto y veo en el horizonte la alta montaña, no alcanzo siquiera a ver su cumbre, pero se que debo comenzar; paso a paso avanzo rompiendo las cadenas y reparando mis alas rotas; con la espada desenvainada el yelmo puesto y el peto bien ajustado comienzo mi viaje, hacia un nuevo mañana, acompañado por mi vieja amiga… habré de llegar a donde me esperan mis hermanos y hermanas.
Cuán distante se nos muestra la misericordia en nuestros ensombrecedores pensamientos,
regla aplicada incluso para los mas valerosos y en verdad ¨saludables¨ momentos...
Para mí están mudos, no confías en mis preceptos;
Seguirás animando camino tras camino y, con notas alegres, sueltas y, quien sabe si ahora, un tanto mas pesadas o perdidas, con una melancolía encendida; suenen las tonadas de tu arrogante melodía.
Y cuéntame de ti, bardo venido de lontananza
a estas tierras de perjurio y a estos tiempos de extravagancia
¿encontraras acaso paz o veras veneno en mis palabras?
Y si te niegas a escuchar? No encuentro culpa en lo imperturbable del pestillo…
Has sido victima del infame y humano requisito:
Respiras y andas, desesperas pero aún cantas…
ironía burlesca sobre mí!, que aún espero venir en tus brazos palabras amables,
para un amigo, aunque nunca así, con sincero estrépito, en tus susurros me hayas aclamado.
Mientras sublime, el astro nocturno alumbra sin timidez en el cielo vinotinto de nubarrón; La luna nueva se desagarra contra el reloj, manantial carmesí, augurio de tiempos inciertos, sin parangon, de nuevos cielos y parajes neblinosos; sonrisas furtivas entre nuevas y mas acogedoras sombras.
Caminos forjados con el improvisto de lo tantas veces premeditado, de lo soñado, por tanto tiempo añorado. Se abren puertas que no conocemos y aún así, abordamos la barca justo en medio de altamar, justo donde el viento sopla mas fuerte y hay mas alarma de sierpes… la magia del milagro impensado inunda siempre mi pecho, irradiada en la estrella de tus ojos, nocturno cielo, la esperanza de elevar vuelo a pesar del mundo, a pesar de todos y hasta de nosotros mismos: Por encima de lo poco que somos, más allá de lo que llegamos a imaginar…
Magia, incertidumbre… incesantes dados de infinitas caras jugadas sin mucho del simple azar…
No temas, tan solo hay que pisar firmes y bien, tan solo hay que mantener fundidas las manos y los sueños en uno, y no tendremos por que caer. Más sabe la sabiduría del sabio que forma su obra en ella, que la necedad depositada en sus propios azares y miedos, de aquel segundo, engendrados… o incluso en sus razones… ¡que no tiemblen temerosos, pero que ardan eternamente y con nobleza los corazones de cualquier rezagado entre los hombres!
lunes, 21 de septiembre de 2009
Típico de un domingo inesperado.
Tengo adentro un millón de sensaciones mudas que no se atreven a mostrarse con claridad, se esconden el rostro con costales raidos y viejos, se tapan las cabezas calvas con las manos y viran la oquedad de sus ojos hacia abajo. Es como sentirse muerto, es sentir tanto para dejar de sentir cada cosa.
La desesperación se queda corta entre palabras tan afanadas y el silencio me abruma la cabeza entre niebla densa y purpurea, olor a oxido podrido, a futuro temido, ratas corriendo por los callejones de una memoria extraída por el momento de simplemente, sin sublimidad, respirar.
domingo, 20 de septiembre de 2009
no sé cuan caduco sea, pero debía la publicación...
y la pregunta se hace modesta y disimulada, pero cada flujo de aire se carga de su incertidumbre, de nuestra espera. ¿Dónde ?terminara nuestra ¨prudencia¨ ante los decálogos y las historias, ante los ojos de los relatores de tan diversas parodias? ¿Cómo verán las tejedoras, cómo verán los viejos de pluma y libro, de palabras y augurales designios, la espera y… cuál es el filtro?, cuál es el agua que contiene la presa... hace acaso bien su trabajo?…mmm, cuál era?
domingo, 13 de septiembre de 2009
martes, 8 de septiembre de 2009
claro, a usted le parece demasiado. Me dice que a usted y a los demás vecinos les molesta el ruido, que les parece exagerado…
pues bien, a mi… a mi me indigna su inconciencia, me enferma ese cinismo suyo y el de todos allá afuera… a mi me parece demasiado, pero eso es suyo, y usted lo maneja; esa es su propiedad privada y yo no puedo hacer nada al respecto, como ninguno puede… verdad? Así funciona no?
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Y después de todo, hay que aceptar que hay grandes y sublimes obras de manos mas hábiles, en las cuales podemos escuchar los susurros de aquello que nosotros quisiéramos contar… esta es una de esas obras que siento puede describir con bastante cercanía el sueño que encarnan mis días y noches presentes. Es la letra de una canción de una banda de mi ciudad cuya historia podría presumir haber vivido de cerca. La canción fue una carta enmudecida por el destino pero que revivieron como canción; ya que nunca fue entregada, hoy soy yo quien se atreve a prestar las palabras para expresar algo que sé no podria expresar con tanta belleza y elegancia. Espero que la pueda escuchar el corazón al que me dirijo y, al resto, se la dejo para que aprecien esta joya de la lirica...
Un-aleatory noises



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